El rebranding es un recurso habitual dentro de las estrategias corporativas con un objetivo simple, dar un giro de efecto a la marca haciendo que mejore nuestro posicionamiento y proporcione mejores beneficios. En ocasiones este giro supone una cambio de 180 grados, arriesgando en cierta manera, la pérdida de unos valores que hemos puesto en valor con nuestra vieja marca.

Debemos tener presente que además, en un entorno como el actual de crisis y cambio en todos los sectores, el rebranding nos proporciona una manera de trasladar al mercado que “seguimos vivos”, adaptándonos a nuevos tiempos, reforzando los vínculos con nuestras audiencias y evolucionando como marca y empresa. Un mensaje de continuidad que multitud de empresas han llevado a cabo este año. No olvidemos que “la marca” es probablemente una de las piezas que más notoriedad puede dar a una empresa para posicionarla en la mente del consumidor, sin olvidar que además es uno de los activos intangibles que más valor le aporta financieramente hablando.

Un proceso de estas características centra hoy la atención de este post. SegundaMano cambia su nombre e identidad y ahora se llamará Vibbo.

El grupo noruego Schibsted, propietario de los portales web InfoJobs, Fotocasa, Coches.net y Milanuncios, ha presentado la plataforma vibbo, que supone la renovación de su portal de compra-venta Segundamano.com, que tras 37 años de vida dispone de más de 2,5 millones de anuncios en 77 categorías de productos a disposición de los más de 10 millones de usuarios únicos que la visitan cada mes.

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La consultora SUMMA ha sido la encargada de este reposicionamiento que persigue reforzar la posición de SegundaMano,- ahora vibbo-, como referente en el sector y llegar a nuevos targets más jóvenes.

“Segundamano ha cumplido su función, pero tiene que dar paso a una marca más dinámica ligada a nuevos valores; una marca más joven y divertida que nos permita llegar a los millennials”, explica Carmen Limia, directora de Márketing de Schibsted Spain. La compañía quiere así competir con otras plataformas emergentes como Wallapop.

Apunta también que “la esencia de vibbo reside en un cambio de valores y de actitud frente a la vida, donde lo más importante es ser, sentir y experimentar, por delante de poseer cosas”. Un nuevo enfoque materializado en su claim ‘Lo vivo y luego lo vendo’ que se suma a la tendencia de consumo colaborativa donde prima más disfrutar y compartir, que el sentimiento de posesión.

Bajo mi punto de vista, el rebranding de segundamano transformado en vibbo, le aporta un nombre más conciso y un claim que refuerza los valores que su nueva estrategia corporativa persigue. Pero a su vez, la marca es demasiado genérica y difícilmente reconocible sin su nombre, y puede recordar a marcas similares como como Vibo (anteriormente viajes Iberia), o Vivo ,(la empresa teleco brasileña, pese a que aquí es muy poco conocida). Pierde esa facilidad de asociación y el posicionamiento afianzado con el que contaba Segundamano.

Respecto a su logotipo, conformado por figuras geométricas y colores vivos, genera un sello cercano y en tendencia que mejora con este rebranding, el atractivo de su antigua marca generando un sello simpático y con carácter. Por otro lado, se trata de un cambio muy radical, y nos deja ver la necesidad de SegundaMano de sobreponerse al crecimiento imparable de Wallapop y otras plataformas jóvenes y dinámicas del sector.

En definitiva, una apuesta por códigos explícitamente jóvenes y divertidos, que logra transmitir de manera acertada, con ilustraciones muy interesantes en sus campañas de lanzamiento gráficas, gamas de color con atractivo y sobretodo nuevos mensajes cargados de energías renovadas. Unos valores que quedan claros en su comunicación desde el primer momento y que sin duda, serán esenciales para su nuevo posicionamiento. Aquí tienes parte de su comunicación online para presentar la marca:

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