Lo creas o no, lo hayas creado tú o sea cosa del azar, tienes una Marca.

¿Quién eres? ¿Quién tiene que conocerte? ¿Cómo podrán encontrarte? ¿Por qué deberían interesarse? Cuatro preguntas aparentemente sencillas que me gusta plantear en el comienzo de cualquier proyecto de marca para un cliente.

Existen datos y estudios que aseguran que en un día cualquiera, los consumidores nos vemos expuestos a más seis mil anuncios. En este mar de opciones las empresas buscan destacar, conectar con el cliente desde un punto de vista emocional, convertirse en irremplazables y establecer relaciones duraderas rentables.

El branding es una herramienta poderosa para lograr alcanzar nuestros objetivos.

Invertir en marca, no es un gasto

Es más habitual de lo que me gustaría, encontrarme con empresas que jamás se preocuparon de dotar de contenido a la palabra Marca. Las personas se enamoran de las marcas, confían en ellas y creen en su superioridad. Reconozcamos la importancia que tiene el branding para nuestra empresa y construyamos el significado de nuestra marca. Si nosotros no lo hacemos, otros lo harán por ti.

Esto no supone una amenaza o una herramienta comercial para profesionales y agencias, sino que se trata de una realidad. La identidad de tu negocio se expresa a través de cada uno de los puntos de contacto con el cliente, cuando entregas una tarjeta, cuando atiendes una llamada, cuando entregas un presupuesto, cuando alguien visita y lee tu página web o cuando tus empleados hablan en familia sobre la “empresa” en la que trabajan.

Ahora estarás de acuerdo en que si no invertimos en dar coherencia a todas esas expresiones de  tu marca, a dotarlas de un significado, otros lo harán por ti.

Algunas razones para invertir en Marca

  • Facilita el trabajo a nuestros clientes. Mejoremos el atractivo con una identidad de marca convincente, que represente los valores de nuestra empresa, con una imagen profesional, fácilmente reconocible contribuyendo a su percepción y diferenciación respecto a los competidores. Facilitemos así el trabajo de decisión por parte de nuestro cliente mejorando nuestro poder de atracción.
  • Facilita el trabajo a nuestros vendedores. Presume de marca como quien presume de coche. La identidad estratégica de marca se dirige a diferentes audiencias y culturas para despertar el interés promoviendo el conocimiento de a empresa. Una herramienta que nos facilitará la presentación de nuestra empresa al mercado.
  • Impacta en tu cuenta de resultados. Una marca y su reputación como compañía, son los activos más valioso para una compañía. Tan solo has de fijarte en las cifras que ofrece el ranking de las marcas más valiosas. Una identidad de marca fuerte contribuirá a la creación de equidad, – entendida como el conjunto de cualidades y responsabilidades asociadas tanto al nombre como a los símbolos representativos de una marca-, reconociendo su valor y potenciando la fidelización del cliente, que en definitiva, ayudará a alcanzar el éxito futuro.

Es importante destacar que no debemos confundir nuestra inversión de marca, con inversión en diseño gráfico. Tengas el logotipo más sencillo o el ecosistema gráfico perfecto, lo que debemos es invertir en el significado de nuestra marca y dotarla de contenido. Dominar el arte de contar historias y hacerlas conectar con nuestro cliente.

Reconozcamos por tanto, el peso que nuestra estrategia de branding tiene en la definición de nuestro negocio y en nuestra forma de competir en el mercado, y abandonemos la creencia errónea de percibirlo como un gasto.