Las redes sociales parecen la solución a todos nuestros males. Desde la gran compañía al negocio unipersonal cuenta a día de hoy con su perfil en Facebook. El aparente reducido coste de este tipo de promoción atenta contra la creatividad y aporta la falsa creencia de ser remedio para nuestro mal de marca.

Las empresas entran en una etapa de creencia a ciegas de la necesidad de tener presencia en las redes sociales y de la incursión en el mundo Blog como medida necesaria para el posicionamiento de marca.

La promoción en estos medios empieza a perder efectividad. Al igual que muchos o algunos de vosotros, cuento con un perfil personal en la red social Facebook y no pasa el día en que reciba mensajes promocionales de algún tipo. Atrás quedó el día en que prestaba atención, tras la masificación en mi bandeja de entrada con publicidad incesante y repetitiva de promociones y locales en los que no estoy interesado. Con este hecho, empezó el mal uso del etiquetado de imágenes como medio de lanzamiento de promociones, colecciones de “casa pepa” y demás asuntos a los que no me suscribí y que tampoco merecen mi interés.

Community Managers por doquier, sin formación y cultura en Marketing, son el título que se han adjudicado meros aficionados al cotilleo público y navegación social. Desde mi punto de vista, debemos alejarnos de éste término y buscar profesionales con preparación en la materia.

Por otro lado, seguir esta tendencia nos conducirá seguro al éxito, ¿verdad? Al menos esa idea tratan de trasladarnos. Solo hay que buscar en google “razones de un blog corporativo” para toparnos con cientos de resultados con las 7 /10 razones o claves para montar nuestro blog empresarial en internet, como si fuera ésta la panacea a nuestra baja visibilidad en la red.

Ante esta situación mi recomendación es: piénsalo dos veces antes de perder el tiempo en tu blog corporativo o en la participación en redes sociales.

La primera pregunta que debemos hacernos nos llevará a la lógica de esta acción, ¿por qué nace la idea de montar un blog? Olvida las razones que te llevan a seguir una moda, pues en gran medida, terminarás siendo uno más de los muchos sitios web que pasan desapercibidos y terminan olvidados por su autor.

La primera pregunta que debemos hacernos nos llevará a la lógica de esta acción, ¿por qué nace la idea de montar un blog?

La motivación de este tipo de sitios es la creencia de que se tiene algo que ofrecer, de hacerse oír y mostrar o compartir con el resto nuestro aprendizaje. De esta filosofía nace la utilidad y fama de la tendencia blog, que ha pasado a ser una fuente oficial de conocimiento e información. Todos buscamos en ellos aprendizaje y claves simplificadas, a parte de la distracción y el ocio como características intrínsecas de internet.

Es erróneo pensar que la popularidad de nuestro blog será inmediata. El blog necesita tiempo para ser visible, lo que implica una alta dedicación por la empresa. Es por ello, que debemos preguntarnos si tendremos algo que ofrecer o terminaremos malgastando nuestro tiempo sin obtener resultados cuantificables.

Es indiscutible que tras los últimos cambios en la metodología de posicionamiento tanto el uso de las redes sociales como el universo blog, se han transformado en herramientas útiles de posicionamiento pero, no vale todo en este terreno.

En el blog encontrarás bajo el nombre de “La empresa e Internet”, una serie de artículos donde analizaremos estas herramientas y las claves para que estos nuevos canales de comunicación generen utilidad para tu compañía.

Espero tus comentarios.