“La crisis impulsa las marcas blancas”

No todo son perdedores en una crisis. La confianza de los consumidores ha bajado en este duro parón económico en el que nos encontramos. Según indican los últimos datos conocidos, se muestra como en marzo cayó la confianza del consumidor hasta los 73,1 puntos, un 3,7% menos respecto a febrero, cuando se observó una subida puntual.

En un periodo algo más extenso y analizando los últimos doces meses, la confianza del consumidor ha descendido 16,4 puntos como consecuencia de la caída del indicador de situación actual de 25 puntos y, en menor medida, del de expectativas, que bajó 7,8 puntos.

Los productos de primera necesidad, como la alimentación, siempre aguantan el tipo, aunque sólo sea porque la población crece del orden del 1% anual y el número de hogares un 2%, pero la incertidumbre cambia completamente a los protagonistas del carro de la compra, indica Amanda Mars, dónde encontramos cada vez más una mayoría de productos de marca blanca.

El incremento ha sido tal, que su crecimieto ha sido del 12’5% y ya supone el 24’8% de todo el consumo en España. “La gente se está adaptando, hay quien compraba aceite de oliva y ahora adquiere de girasol, y muchos compran más marcas blancs por el precio, y porque ha mejorado su reputación”, señala el director de AC Nielsen España, José Luis García Fuentes.

Para García Fuentes, el consumidor español “es algo optimista dentro del pesimismo europeo”, pero el mercado de los bienes de consumo es el más sensible de los indicadores del deterioro económico y la psicosis que genera “porque en este sector las decisiones se toman al momento, día a día, no son compras programadas”

La respuesta de la marca tradicional viene dada por un cambio en su estrategia publicitaria. Peter Boland, directos general de Universal McCan, explicó que el coste del “punto de recuerdo”-es decir, lograr que los consumidores de cualquier medio recuerden un anuncio-se ha encarecido hasta un 60%. “Así que estamos hablando de cierta crisis, y la única de sobresalir del ruido mediático es romper y buscar la complicidad del consumidor”. La publicidad busca convertir en cómplice al consumidor para afrontar un mercado saturado, conectar con los valores del consumidor. Este es el caso de los últimos anuncios de Dove, la marca de higiene y cosméticos de Unilever, dónde se observa, entre otros, el embellecimiento de una jóven a cámara rápida. Podeis ver en uno de nuestros Post de publicidad.

En definitiva, la crisis de una manera u otra, termina afectando a todos los sectores y es momento de poner nuestras estrategias en juego, adaptándonos al momento económico actual.