Hemos desvirtuado el entorno blog. Me sigue sorprendiendo encontrarme un blog personal que habla sobre ‘funnel de ventas’, ‘digital marketing’ o ‘social ads’. Esto es todo menos personal, a menos que tu adicción al trabajo te permita tener todo menos personalidad.

Y es que sigue siendo difícil esto de abrirse en canal a la inmensidad del universo online y más aún, hacerlo sin esperar recibir algo a cambio. Sencillamente sentarse frente a un teclado para compartir pensamientos y vivencias. No me malinterpretes, esto no es una critica vacía, pues yo soy el primero de esta lista. Hoy en día me sigue costando transformar este blog en un reflejo del ámbito más personal y de ocio de mi vida.

Estamos mucho más acostumbrados a verlo en plataformas como YouTube o Twitch, donde la frescura y cotidianidad de los protagonistas son un atractivo en sí mismo. Una buena forma de vivir la vida de otros desde nuestra pantalla, de compartir sus experiencias y tratar de formar parte de ellas. Ya sea con donaciones o comentarios.

Pero en el entorno blog, pese a que en su principio nació como una forma de diario online, se han convertido cada vez más en un medio enfocado a lograr un objetivo profesional.

Y es que esta tarea se hace mucho mas difícil cuando tienes una vida aburrida como para ser leída, no nos engañemos. En mi caso sigo sin escalar la montaña, sin terminar mi libro y aunque sí es cierto que planté un árbol, hace ya tanto que casi ni lo recuerdo.

¿Entonces? ¿Por dónde seguimos? ¿A dónde quiero llegar con todo esto?

Nada. Eso era todo. Reflexionar sin más, al infinito de internet y ver si el eco de mi teclado causa algún efecto…