Los tiempos de crisis económica como el que atravesamos en estos momentos en nuestro país, acentúa la motivación por reducir la estructura de costes de la organización. En lo referente al Marketing, la clave está en la optimización de nuestra comunicación, nunca en la supresión o recorte.

Está claro, que dependerá de cada situación particular, pero esta ha de ser la última decisión y por el camino a ella, tenemos que ser capaces de exprimir nuestra creatividad y nuestros canales de comunicación basándonos en la racionalización de los recursos disponibles.

Las compañías que logran crecer en tiempos difíciles son aquellas capaces de identificar los recursos económicos escasos, utilizar el poder estratégico y creativo del marketing para optimizarlos y, consecuentemente, encontrar alternativas de reposición válidas.

Una de las opciones de que disponemos actualmente y con la que debemos tener especial cuidado en no desperdiciar recursos, es internet. Como ya vimos en el análisis de las nuevas clasificación de consumidores, en la etapa actual nos movemos por hábitos de vida, surgiendo tipologías radicalmente nuevas y dispares a los modelos clásicos establecidos.

Estar dónde esté el consumidor” es por tanto, un concepto aún vigente en los tiempos que corren, sólo que el camino para llegar a él, ha cambiado, y requiere de innovación en nuevas estrategias de comunicación.

La televisión, pasa a ser un medio complementario, que se consume mientras lo combinamos con el envío de un mail, chatear, navegar por internet o mandar un sms, sobre todo entre el público más joven. El 60% de la población europea (que suponen 178 millones de personas) se conectan regularmente a internet una media de 12 horas a la semana. De ellos, 18,4 millones son españoles y entre los que destaca el grupo formado por aquellos que tienen entre 35 y 54 años (6,3 millones).

Los últimos datos de Mediascope muestran que internet se ha convertido en el medio más consumido en España, con 12,1 horas a la semana por internauta, seguido de la televisión (11,7 horas) y la radio (10,9 horas). Por otro lado, los españoles pasamos 4,4 horas a la semana leyendo el periódico y 3,6 horas leyendo revistas.

Esta tendencia, muestra un consumidor ALWAYS ON, siempre conectado y, si es posible, a varios canales a la vez. Pasamos de un consumo de medios masivos, “uno a uno”, a un uso simultáneo y personalizado de diversos canales con posibilidad de interrelación entre sí.

Esta situación, en la que se ha multiplicado el número de canales y la oferta por canal, modifica nuestra forma de acceder a la información datos y contenido que, como bien describe Michael Peterson, socio gerente de Booz & Company, “En 2009, la mayoría de los consumidores navega de forma activa en un universo de medios fragmentado y altamente individualizado”.

A la vista de este nuevo entorno, ¿Cuál es nuestro reto?

Ante el panorama actual de medios y la crisis económica global que sufrimos, los responsables de marketing se encuentran este año ante el reto de conseguir distribuir de forma óptima sus presupuestos de comunicación, exprimiendo y potenciando la creatividad, tomando al consumidor como fuente de ideas (customer insights) y aplicando un exhaustivo control y evaluación de la eficacia e nuestras acciones de comunicación. Debemos optimizar los esfuerzos en comunicación, causando un mayor impacto y evaluando el resultado de dichas acciones.